Eco Marítima Chartering Puerto de Cartagena Steel

En 2008, un capitán de un buque granelero perdió el rumbo y terminó atracando en el puerto equivocado… ¡en el país equivocado! En lugar de dirigirse a Dakar (Senegal), fondeó en Dhaka (Bangladesh). La tripulación había seguido el rumbo… pero en el hemisferio equivocado. Resultado: un viaje de más de 7.000 millas náuticas por error de geografía. Moral de la historia: Es importante colocar la carta náutica de manera correcta

El partido de ping-pong continua y nosotros nos hemos quedado sin palomitas. Resulta que el pasado miércoles un tribunal comercial de EE. UU. dictó que la Casa Blanca se había excedido en su autoridad al imponer los aranceles y ordenó un bloqueo inmediato de los mismos. Sin embargo, otro tribunal federal de apelaciones los restableció temporalmente el mismo jueves. Mientras, billones de dólares en el mercado bursátil no saben de qué lado de la mesa caer.

En la familia de los bulkcarriers, la semana pasada cerraron casi todos los tamaños al alza, sobre todo los Capes. Y qué pasa cuando el hermano mayor sube, pues que los Panamax lo notan y acabaron la semana con una pequeña bajada.

China va a su ritmo, no sabemos si en un brote de genialidad, y frente a la reducción de la demanda global de carbón, el gobierno animó la semana pasada a sus centrales energéticas a hacer acopio para fortalecer los precios del producto nacional.

En el siderúrgico, en defensa de la producción nacional, el gobierno mexicano prohibió el 5 de mayo la importación de materia prima proveniente de 1.062 acerías del mundo, debido a irregularidades en el Registro de Importación. El gobierno alega que estas acerías usan registros apócrifos, para evitar que se conozca el verdadero país de origen del producto, y así evadir tarifas arancelarias. Será que, ¿puesta la ley, puesta la trampa?

En la familia de los bulkcarriers, la semana pasada cerraron casi todos los tamaños al alza, sobre todo los Capes. Y qué pasa cuando el hermano mayor sube, pues que los Panamax lo notan y acabaron la semana con una pequeña bajada.

BUNKERS

Ligera bajada. El mercado de costeros reporta una caída sútil de entorno al 2% en fletes. El dato más agresivo viene del Este del Mediterráneo, donde dicho descenso alcanza el 3.5%. La carga parece empujar hacia junio, con la intención de obtener menos incertidumbre del mercado.

Aun pareciendo contradictorio, los armadores están receptivos y las cargas con laycan alejados, incluso para Julio se están cerrando, consolidando los armadores las posiciones por si el mercado durante el verano, se queda en standby. Un enfoque conservador, por su parte, que permite minimizar los daños de un posible estancamiento.

La semana fue mayormente positiva para los buques Handys, con un aumento generalizado de los niveles de flete en la mayoría de las regiones.

Particularmente, la región del Continente-Mediterráneo continuó mostrando un progreso constante, con un sentimiento de mercado estable y positivo con carga fresca saliente que hizo aumentar los niveles ligeramente.

Por otro lado, los mercados del Atlántico Sur y del Golfo de Estados Unidos se vieron favorecidos por una oferta limitada de buques disponibles, que unido a una demanda sólida de carga ayudó a mantener las tarifas estables con ligero repunte hacia arriba en el Atlántico Sur.

En cuanto al mercado asiático, también mostró fortaleza, especialmente en las regiones del Sudeste Asiático y el Pacífico Norte. En esta región, al igual que en el continente americano, la escasez de buques disponibles llevó a los fletadores a elevar sus ofertas para asegurar espacio para embarcar sus productos.

En resumen, la combinación de una oferta restringida de tonelaje y una demanda consistente de carga impulsó un aumento en las tarifas, reflejando un mercado activo y competitivo en las diferentes regiones del globo.

Respecto al mercado de los buques Ultra y Supramax, la semana comenzó con un tono moderadamente optimista en el mercado del Atlántico, especialmente en los primeros días, aunque este sentimiento se fue debilitando ligeramente a medida que fue avanzando la semana.

En el Golfo de Estados Unidos se observó una actividad sólida que brindó cierto soporte al mercado regional, en contraste con lo que venía sucediendo hasta ahora.

En el Atlántico Sur, las condiciones del mercado se mantuvieron relativamente equilibradas. Se registró una demanda sólida para viajes transatlánticos, aunque los fronthaul, hacia Asia, continuaron siendo escasos, limitando el impulso general del mercado en esa región.

La zona del Continente y Mediterráneo, al igual que en el Atlántico Sur, se mostró generalmente equilibrada, con posiciones cambiantes, buques disponibles puntualmente y carga saliente de manera continua que armadores y operadores en la región asumen elevando ligeramente los niveles de flete.

En el mercado asiático, la actividad también tuvo un carácter posicional. En el norte del continente, especialmente desde puertos de China, persistió la demanda para viajes transpacíficos. Sin embargo, desde el sur de Asia se percibió una disminución de carga fresca, lo que redujo la dinámica general en la región.

Los Panamaxes experimentaron otra semana de debilidad generalizada, con una presión constante que se hizo notar en todas las regiones del globo. Los armadores y operadores tuvieron dificultades para mantener posiciones firmes, ya que la abundancia de buques disponibles, tanto aquellos listos para cargar inmediatamente como los que se encontraban en lastre rumbo a zonas de carga, les presionó a aceptar tarifas más bajas para mantenerse activos.

La actividad desde el Atlántico Sur hacia Europa y Asia se mantuvo generalmente estable, con buques disponibles que asumen, sin elevar los niveles de flete, la carga saliente de la región.

En el mercado asiático, la demanda se mantuvo en niveles relativamente sólidos, aunque las expectativas de flete variaron al comienzo de la semana. Parte de esta incertidumbre se debió a que la actividad desde Sudamérica no logró absorber suficiente tonelaje disponible, lo que resultó en una acumulación de buques en Asia, y debido a esta sobreoferta de tonelaje, las tarifas apuntaron hacia abajo a lo largo de toda la región.

Resumiendo, la semana dejó en evidencia un mercado Panamax presionado, con una oferta de buques que superó ampliamente la demanda en casi todas las regiones, obligando a los armadores a ajustar sus expectativas para mantener su competitividad.

El mercado Capesize cerró la semana con un tono más firme y ligeramente al alza, luego de haber iniciado la misma con cierta volatilidad.

La incertidumbre en Guinea, provocada por el anuncio de la revocación de licencias mineras, generó inquietud entre los actores del mercado, lo que presionó a la baja los niveles de mercados durante los primeros días de la semana. No obstante, el mercado mostró capacidad de recuperación y logró estabilizarse rápidamente.

La cuenca del Pacífico fue la que presentó un desempeño más sólido y firme, impulsada por una demanda sostenida de operadores y empresas mineras. En esta región, el índice C5, ruta Australia Occidental – China, subió de manera constante debido al aumento de actividad minera y a la escasez de buques disponibles en la región, aumentando cerca del 20% los niveles de flete en dicha ruta.

En paralelo, el Atlántico Sur mostró una mejora a mitad de semana, gracias a la entrada de nuevos cargamentos de un importante productor minero. Este repunte ayudó a dinamizar un área que venía mostrando menor actividad en semanas anteriores.

En contraste, el Atlántico Norte tuvo un desempeño más moderado. Los fletes se vieron afectados por un sentimiento débil en los viajes de fronthaul, Europa – Costa Este Americana / Asia, y un mercado transatlántico que permaneció generalmente apagado. Sin embargo la debilidad inicial dio paso a una leve mejora hacia el final de la semana.

Mercado de Cereales

El maíz no logra levantar cabeza. En Europa y Estados Unidos, los precios siguen sometidos a una presión bajista persistente. Las cotizaciones, tanto en físico como en los mercados de futuros, han seguido cediendo, arrastradas por el peso de una cosecha que se anticipa abundante frente a una demanda que no termina de despegar. El USDA respalda esta percepción: el 68% del maíz estadounidense se encuentra en condiciones “buenas a excelentes”, una cifra que reafirma la narrativa de una oferta más que suficiente.

Pero esa abundancia tiene su precio. Los márgenes de los productores se estrechan peligrosamente, mientras que la debilidad de los precios erosiona también la competitividad de los exportadores. Las lluvias recientes en el Midwest han acelerado el desarrollo de los cultivos, aunque no sin riesgos: las tormentas previstas podrían añadir un nuevo grado de incertidumbre a la campaña.


El trigo, por su parte, parece haber encontrado una suerte de tregua. Tras meses de caídas constantes, las cotizaciones empiezan a estabilizarse tímidamente, tanto en Europa como en Estados Unidos. Las lonjas repiten precios, y los futuros muestran un comportamiento menos errático. Aún no hay señales claras de un rebote, pero sí una creciente sensación de que el mercado podría haber tocado fondo.


Si el maíz sufre por exceso de oferta y el trigo busca su punto de apoyo, la soja se encuentra en medio de un juego geopolítico cada vez más incierto. La escalada arancelaria entre Estados Unidos y la Unión Europea vuelve a situar a esta oleaginosa en el centro de las tensiones comerciales. La amenaza de nuevos aranceles sobre productos agrícolas —en respuesta a las medidas impulsadas por la administración Trump— inquieta a Bruselas, donde preocupa especialmente la fuerte dependencia del continente respecto a las importaciones de soja.

Estados Unidos es el segundo proveedor de soja para Europa, solo por detrás de Brasil, y un endurecimiento arancelario pondría en jaque tanto a la producción de piensos como a la estabilidad de la cadena ganadera. A ello se suma el nuevo reglamento europeo contra la deforestación, que complica aún más el panorama importador. La fortaleza del dólar y las tensiones en el mar Negro no hacen sino añadir capas de incertidumbre a un mercado ya de por sí complejo.

En Chicago, la volatilidad ha sido la norma. El grano ha llegado a perder más de un 20% en lo que va de año, con repuntes recientes que responden más a ajustes técnicos que a señales de recuperación sostenida.

Un mercado en pausa tensa
En conjunto, el sector se encuentra en una especie de pausa contenida. La sensación general es que todo puede cambiar muy rápido. Lo que hoy parece un mercado plano o deprimido, puede transformarse, en cuestión de semanas, en un terreno altamente volátil: aranceles cruzados, eventos climáticos extremos, decisiones regulatorias o movimientos especulativos son suficientes para agitar las aguas.

Mercado de Metales

El cobre ha terminado la semana con los precios prácticamente sin cambios, pero con el viento claramente a favor. Este viernes, la tonelada se mantenía en torno a los 9.570 dólares en la Bolsa de Metales de Londres, sin grandes sobresaltos diarios, pero acumulando ya una subida del 4,8 % en lo que va de mayo. Si nada cambia, sería su mejor mes desde septiembre.

El empuje viene, sobre todo, de una oferta que empieza a apretarse. Las reservas de cobre en los almacenes de la LME han caído un 45 % desde febrero, hasta las 149.875 toneladas, el nivel más bajo en casi un año. Mientras tanto, en la Bolsa de Futuros de Shanghái, los inventarios han subido esta semana un 7,2 %, lo que sugiere cierto reacomodo entre regiones.

En Estados Unidos, la prima que se paga por el cobre en el mercado Comex respecto al precio de Londres sigue siendo elevada, lo que está atrayendo más metal hacia los almacenes norteamericanos. Es una señal clara: el mercado físico está tensionado en el corto plazo.

A esto se suma el ruido comercial. Washington sigue valorando nuevos aranceles sobre el cobre importado, y el reciente fallo judicial que restablece medidas proteccionistas de la era Trump ha enfriado el ánimo del mercado. Tampoco ayuda la fortaleza del dólar, que pesa sobre todo el complejo de metales industriales.

El otro gran jugador, China, ha estado ausente estos días. Sus mercados están cerrados hasta el 3 de junio por la festividad del Bote del Dragón, una celebración tradicional que, para los traders, se traduce en menos volumen y menor liquidez global.

En cuanto al resto de metales, la sesión del viernes ha sido dispar. El aluminio cedía ligeramente hasta los 2.443,5 dólares por tonelada, el zinc bajaba a 2.663,5, el plomo retrocedía a 1.958 y el estaño corregía con fuerza hasta los 30.655 dólares. Solo el níquel se desmarcaba con una leve subida, hasta los 15.395 dólares por tonelada.

El mercado parece contenido, pero detrás de la calma, hay tensiones latentes. Inventarios que caen, primas que suben, decisiones políticas en el aire… El cobre avanza, sí, pero lo hace sobre terreno inestable.

Mercado de EU ETS
El mercado europeo de derechos de emisión se tomó un respiro esta semana, rompiendo la racha de siete subidas consecutivas.
El viernes, el precio del EUA se descolgó por debajo de los 70 €/t, arrastrado por la caída del gas y una ola de ventas intensas que sorprendió a más de uno. Tras varias semanas oscilando cómodamente entre los 70 y los 74 euros, con muchos operadores quejándose incluso de la falta de movimiento, el mercado volvió a recordar que la volatilidad sigue viva.

La noticia de que un tribunal en EE. UU. bloqueó los aranceles impuestos por la administración Trump alimentó cierta euforia puntual, pero no fue suficiente para compensar otros factores de peso: las temperaturas suaves, la abundante generación renovable y unas expectativas de oferta de gas al alza terminaron por presionar los precios a la baja. La sesión del viernes cerró con el EUA spot en 69,65 €/t, mientras que el contrato de diciembre de 2025 marcó los 70,65 €, apenas un leve repunte frente al día anterior.

A pesar de este ajuste, el promedio mensual de mayo sigue en niveles elevados, rondando los 70,19 €/t, y el acumulado de 2025 se sitúa cómodamente por encima de los 70,90.

  • La volatilidad en el mercado de carga seca durante las últimas semanas refleja claramente el clima de incertidumbre global, exacerbado por decisiones políticas como las medidas arancelarias de Trump. Y es que, aunque un tribunal federal declaró ilegales los aranceles por falta de aprobación del Congreso, la medida tuvo una vigencia muy corta, ya que en menos de 24 horas el Tribunal de Apelaciones suspendió la resolución, prolongando así la incertidumbre comercial y la inestabilidad en los mercados financieros.
  • En este entorno, vemos como segmentos como el Capesize muestran recuperaciones puntuales, mientras otros como el Panamax siguen presionados por desequilibrios estructurales. La solidez del Handysize y la evolución irregular del Ultramax/Supramax evidencian un mercado fragmentado y altamente sensible a factores externos. En lo que respecta a los tamaños costeros, se sigue observando la presencia de buques en el mercado spot. Veremos como va avanzando el mercado, la capacidad de adaptación será clave para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades emergentes.
  • Reducción de demanda global de carbón y estrategias de acopio en China para fortalecer precios afectan la carga en buques y, por ende, las tarifas y los mercados de materias primas (cereales, metales, energía) muestran señales mixtas, con sobreoferta de algunos productos (maíz), incertidumbre comercial (soja) y tensiones en metales, todo lo cual repercute en la demanda de fletes.
  • En resumen, creemos que se moderará en la volatilidad pero con posibles saltos puntuales:
    • La presencia continua de factores geopolíticos, cambios regulatorios y la evolución de la demanda mundial indican que el mercado seguirá siendo sensible a eventos externos y podría experimentar fluctuaciones abruptas, así como las decisiones judiciales y arancelarias en EE.UU. y Europa podrían generar nuevas dinámicas que impacten la logística marítima y la disponibilidad de carga.
    • Segmentos como Handysize y Capesize podrían liderar la recuperación: la limitada oferta de buques y la demanda sostenida en regiones estratégicas apuntan a un aumento gradual en tarifas para estos segmentos. en particular, las rutas de exportación minera y cargas frescas desde Asia y América muestran solidez, lo que puede impulsar un crecimiento sostenido en tarifas.
    • Mientras tanto, el mercado Panamax enfrenta un reto estructural:  La sobreoferta de tonelaje y la debilidad de la demanda pueden mantener las tarifas deprimidas o en niveles bajos durante un período prolongado, presionando a los armadores a ajustar estrategias y costos operativos.
    • Cautela y estrategias conservadoras para costeros y rutas con menor demanda: se espera que armadores y operadores mantengan un enfoque conservador para mitigar riesgos durante temporadas de baja actividad o incertidumbre estacional, consolidando posiciones y postergando cargas cuando sea posible.

Veremos como va avanzando el mercado, la capacidad de adaptación será clave para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades emergentes.

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